martes, 24 de mayo de 2011

La epidemia de los depredadores


Autora: María Laura Quiñones Urquiza
Pág. 47 de la edición impresa de El Clarín 24.05.2011

Pedófilo es aquel que consume material pornográfico infantil. Pederasta es quien lleva a cabo las relaciones sexuales con niños, y que además puede llegar a producir este material que alimenta al pedófilo.


Hablamos de dos perfiles distintos: el pedófilo además de esta perversión, padece más alteraciones sexuales como voyeurismo exacerbado y masturbación compulsiva.


La diseminación de pornografía infantil en el ciberespacio se ha convertido en una auténtica epidemia: varía desde un erotismo sutil hasta formas de pornografía violenta, donde directamente se hace participar a niños de actos sexuales sádicos, de tortura, sexo grupal y otras variantes.


Sin duda representan episodios traumáticos a largo plazo con efectos colaterales graves, entre los que la humillación y vergüenza aparecen como los más "suaves".


Entre los pederastas, el coleccionismo de pornografía infantil podría ser utilizado para intentar deshinibir a un niño al que se desea abusar.


Se valida el acto frente el niño que observa sonrientes a otros chicos en situaciones escabrosas, y que en esas condiciones de presión psicológica del adulto podría identificarse y acceder a lo que le dicen que es "natural", cuando en realidad es aberrante.


Los pederastas, suelen tener personalidades de base psicopática o trastorno narcisista de personalidad, cuyos principales rasgos son un fuerte egocentrismo, manipulación, insensibilidad, simulación y una gran capacidad de seducción y análisis de las víctimas más vulnerables. Son verdaderos depredadores.


Fuente: http://www.clarin.com/policiales/Desbaratan-rama-local-mundial-pedofilos_0_486551478.html

lunes, 9 de mayo de 2011

Agresor sexual ritualista

Marcelo Angel Fassano, sospechoso


Perfil Criminal publicado en el Diario El Clarín el 09.05.2011
Por María Laura Quiñones Urquiza

Buscaba escalar y sorprender en la madrugada a mujeres para concretar una fantasía relacional, en la cual gozar de poder y elevar su autoestima. Sabía que su impulso era como un castigo para ellas “yo no hago esto habitualmente, pero vos te lo mereces”.

Ambicioso, estudió lugares “bien”, es decir de buen poder adquisitivo, y los ritualizó, se ancló en ellos haciéndolos tan suyos, que aumentó la frecuencia de sus ataques de un modo desafiante. Su astucia para este delito, hizo que su carta de presentación fuese efectiva para bajarles la guardia y poder atarlas: “Quedate tranquila, no soy violador, ni asesino”.

Imponer las bombachas que debían usar durante los ataques es un ritual fetichista, la pulcritud de una prenda íntima que simbolice lo nuevo, lo limpio y a lo que él tiene acceso, lo hace sentir especial e incrementa su excitación.

Una vez que las tenía dominadas, narrarles cómo iba a poseerlas sexualmente era innecesario, pero emocionalmente gratificante. Evitaba mantener contacto visual al accederlas porque ver el pánico de ellas, descendía su deseo sexual. En el fondo, quería ser “alguien” antes de volver a cargar con el peso de ser como todos, pero no parecerse a ninguno.

Juicio al sátiro de la bombacha: lo acusan de 21 violaciones

jueves, 7 de abril de 2011

Menezes, el asesino en masa de Río de Janeiro

Autor: María Laura Quiñones Urquiza

Análisis para Telefé Noticias 7.4.2011

El asesino en masa de Rio de Janeiro no era psicópata, un Psicópata no se disculpa, no siente remordimiento porque no lo conoce, al igual que los daltónicos no conocen el color rojo. La manipulación, el egocentrismo, la insensibilidad y la frivolidad son características simultáneas y constantes en estas personalidades. Menezes dejó ordenes póstumas estando seguro de que se iban a cumplir. Un psicópata es mucho más inteligente que esto y no se hubiese tomado la molestia de justificar sus acciones previamente, para modificar positivamente lo que puedan pensar de él. En la mente de Menezes se configuran dos motivaciones psicológicas fundamentales: la reinvidicación culpógena y la venganza.

El asesino en serie elige víctimas, el asesino en masa, escenarios. Su geografia criminal es consistente con el lugar que eligió y la violencia con que actuó, era un lugar conocido, donde sabía cómo entrar con engaños y desplazarse cómodamente, allí se sentía seguro para poder actuar, algo que para un psicópata no hubiese representado ningún desafío. Menezes habla de pureza, de un largo proceso para su prístino entierro, porque se considera un mesías, da instrucciones precisas, y deja, como un halo de bondad, el deseo de donar sus bienes a animales que están en la calle, desprotegidos, como lo dejó a él su madre biológica, esto me hace pensar en un proceso de identificación, porque en el fondo debe haberse sentido un perro de la calle, solo esperó el momento para demostrar que no lo es.

Con todo este preámbulo en su manifesto, antes de salir a matar buscó justificarse. Si bien la escena es desorganizada, a plena luz del día, en un lugar lleno de gente, este aspecto no es ajeno a los asesinos en masa para quienes el escenario es un imán que los atrae e impulsa a matar. Salir a matar debe haber sido una posibilidad que rondaba silenciosamente su cabeza como una solución terminal, solo tenía que esperar el momento justo. Puede que su objetivo haya sido matar a la muchedumbre, pero evidentemente, cuando se expresa de un modo auténtico, el hecho de ser certero con 10 mujeres, una vez que se adueña del escenario, no es una mera casualidad, porque en realidad a la hora de abrir fuego y aniquilar, a quien mata simbólicamente, es a su madre biológica.

No desea ser recordado como una mala persona, esto es algo que a un psicópata lo tendría sin cuidado, más aún si el suicidio esta en sus planes. Podría tratarse de un proceso psicótico posterior a un gran factor desencadenante. En su carta solo escribe de puño y letra su nombre, con un grafismo cuyos trazos son tan regresivos que se asemejan a los de un niño de 7 años; probablemente porque sus nervios le permitían redactar, pero no escribir claramente, lo que no quita que lo que dejó plasmado es real, como su escena criminal.

lunes, 15 de noviembre de 2010

IV Jornada de Derecho y Delitos Informáticos

El 20 de Octubre de 2010, CXO Community organizó junto con Microsoft, Global Crossing, Identidad Robada, Dixit y UCEMA, la mencionada Jornada en la Universidad del CEMA.

Compartí el Panel de "Delitos Informáticos y el Papel de los Medios de Prensa", junto con Mauro Szeta (Canal 13, TN y Radio Mitre) y Paulo Kablan (C5N, Radio 10 y Canal 9)

Espero sea de su interés. Puede clickear aquí para ver el video.

jueves, 24 de junio de 2010

El Apostol Jorge

Actualmente, me encuentro realizando un trabajo de investigación científica en co autoría con Thomas Neer, perfilador criminal de la Unidad de Ciencias del Comportamiento del F.B.I., en respuesta a la gentil invitación del Dr. Fabián Quintero, antropólogo de la Universidad de La Plata. Quería compartir con mis lectores, una fotografía de la entrevista del 14 de junio de 2010 al Sr. Jorge Pedraza, sindicado como el ideólogo del motín de Sierra Chica del año 1996, este hecho fue emblemático en Argentina, ya que en el mismo, se mató, descuartizó y sirvió como alimento a los rehenes, la carne de 8 internos de alta peligrosidad y sumamente violentos.

Relata uno de mis libros favoritos "Los 12 Apóstoles", escrito por el periodista Luis Beldi que además de esto, se llegó a jugar al fútbol con la cabeza de uno de ellos. La pregunta de por qué este ensañamiento, se responde en que entre los 8 fallecidos, se encontraban "El Chacal de Mar del Plata" asesino en serie de prostitutas, agresores sexuales sádicos de menores, entre otros criminales aún más violentos y que contarían con cierta impunidad para abusar sexualmente de los familiares de los internos que iban los días de visita, además de a los internos, es por ello que se los conocía en todas las unidades como los "Arruinaguachos", una especie de grupo o escuadrón de la muerte que gustaba de aniquilar a los otros internos.

Este motín engendró Conductas de Contagio en otros establecimientos penitenciarios a lo largo y ancho de la Argentina en aquella Semana Santa, cerca de 10.000 presos de Olmos, Sierra Chica, Azul, La Plata, Dolores, Batán, Los Hornos, Bahía Blanca y San Nicolás entraron en protesta.

Posteriormente, muchas cosas cambiaron, por ejemplo los años de condena, ya que antes del motín, el robo a automotores tenía una pena superior al homicidio simple, la mayoría de "Los 12 apóstoles" eran personas recluídas por robo y no por homicidio simple o delitos contra la integridad sexual.

Congreso Nacional de Criminalística y Accidentología Vial

El “Congreso Nacional de Criminalística y Accidentología Vial”, se llevará a cabo los días martes 24 y miércoles 25 de Agosto del corriente año, en el Teatro 3 de Febrero de la Ciudad de Paraná, Provincia de Entre Ríos, el cual contará con excelentes disertaciones y ponencias.

Este evento científico tiene una organización conjunta entre la POLICÍA de la PROVINCIA de ENTRE RÍOS y la FACULTAD de CIENCIA y TECNOLOGÍA de la UNIVERSIDAD AUTÓNOMA de ENTRE RÍOS, cuyos coordinadores son los Responsables de Carrera de la Licenciatura en Criminalística, Perito Ángel Iturria y de Accidentología Vial, Lic. Ricardo Galliussi.

ARANCELES
  • Personal policial y otras fuerzas de seguridad: $50
  • Estudiantes de Criminalistica y Accidentología Vial: $30
  • Profesores y egresados de la UADER-FCyT: $50
  • Profesionales y publico en general: $150 (con descuento de $50 para quienes abonen hasta el 15 de julio)

EXPOSITORES Y TEMARIO
- D. María Laura Quiñones Urquiza (Buenos Aires), "Anatomia del crímen violento, una visión desde la técnica de perfilación criminal (criminal profiling)
- Dr. Carlos Chiara Díaz, "La ingerencia del perito en el proceso. Nuevo código de procedimiento penal de Entre Ríos - Investigaciones Fiscales"
- Lic. Luciana Jacobi y Lic. Sofía Engelman, "Entomología forense para criminalistas: introducción al estudio sistemático de artrópodos vinculados a un hecho delictivo"
- Lic. Gastón Narcotti, "Métodos químicos de revelado de impresiones latentes"
- Ing. Natan Silvio Aristein (Santa Fe), "Pericia accidentológica, introducción a la investigación de siniestros viales"
- Bqca. Viviana Gassman, "La conducción asociada al consumo de alcohol"
- Lic. Sebastián Antonio Martín Origgi (Paraguay), "La globalización de los fraudes financieros"
- Lic. Ricardo Galliussi, "Análisis de huellas de frenado sobre asfalto producidas por vehículos con sistema ABS"
- Lic. José Gustavo Escudero Gordillo (Mendoza), "Manipulación de indicios y cadena de custodia"
- Lic. Lorena Soledad Garcilazo y Dr. Pablo Eugenio Basso, "Diagnóstico de situaciones de lesiones ocasionadas por el tránsito en la provincia de Entre Ríos, enfoque epidemiológico"
- Lic. Adrián Leiva y Bqco. Gabriel Doro, "Recursos alternativos que orientan las investigaciones de automotores adulterados"
- Ing. Nelson Bustos (Buenos Aires), "El análisis pericial: ciencia y pura perspectiva"
- Bqco. Gustavo Martínez, "El desafío de una base de datos de ADN en el ámbito de la Criminalistica"
- Lic. Carlos Sosa, "Textos cortos elaborados con mano no habitual"
- Lic. Ramón Daniel Bordón (Chaco), "El rol del perito accidentológo y la necesidad de una profunda y correcta investigación de los accidentes de tránsito"
- Lic.Héctor Adrián Jacquet, "Inestigación química de residuos de disparo de armas de fuego"
- Dr. Leonardo Schonfeld, "Aspectos subjetivos en la calificación penal en los accidentes de tránsito"
- Lic. Antonio Vitali y Dr. Luis Moyano, "Falencias en el lugar del hecho y su posterior reconstrucción"
- Lic. Fabián Sergio Moyano (Mendoza), "Distancia de disparo con escopetas recortadas"

INSCRIPCIONES Y CONSULTAS
congresobicentenario@hotmail.com
(0343) 154 066 585
(0343) 154 053 001

El contagio criminal

ANALISIS
Crímenes con Conductas de Contagio

Por María Laura Quiñones Urquiza

Perfiladora criminal de Agresores en Serie

Las conductas de contagio son hechos delictivos que se repiten en intervalos de tiempo no tan separados, con diferente pareja victimario-víctima, y con distinta motivación.

A veces el lucro, envidia, celebridad o aserción de poder dentro de un grupo de pares, representan grandes razones.

Estos hechos se diferencian de la conducta de copycat, que consiste en la emulación de asesinos en serie, siendo éste el leitmotiv.

El innecesario daño colateral de una víctima mortal que no se resiste al robo, resulta llamativo, ya que existe la posibilidad de elegir un vehículo sin ocupantes y que el incidente sea menos arriesgado, no solo para el agresor.

En estos casos de uso de fuerza excesivo, el valor agregado para el delincuente parece ser más que nada emocional. Quizás el núcleo de ello sea la ingestión de sustancias estimulantes, y que a eso se sume como principal motivación la ira por venganza y desplazada a las víctimas femeninas, que son puestas en el lugar de otra mujer a quien no se puede dañar.

El hecho es que el contagio tiene como principales víctimas a mujeres de mediana edad, en horarios y barrios concurridos, dentro o cerca de sus autos, mujeres que simbolizan independencia y cierto poder adquisitivo.

Probablemente, para la mente del agresor signifiquen trofeos, pero para nosotros son nuestras madres, esposas, hijas o nosotros mismos.

Publicado en Clarín el 07 de diciembre de 2009

Diario el Clarín, 1º de noviembre 2009

martes, 23 de febrero de 2010

LAS HUELLAS PSICOLOGICAS Y MOTIVACIONES DEL DELINCUENTE SEXUAL

Por María Laura Quiñones Urquiza


Luego de un ataque sexual, las víctimas experimentan traumas psíquicos irreparables, entre otras emociones negativas, aparecen el miedo, el sentimiento de humillación e incluso el terror. Pero éste, no es siempre el propósito que alberga la mente de un delincuente sexual, que utiliza la agresión sexual como un arma, para expresar otro tipo de sentimientos ante frustraciones y/o estímulos precursores estresantes. Quizás la adquisición de un patrón de conducta sexual temprana y/o sexualización de conductas no sexuales, llevan a un sujeto a no poder adquirir diques inhibitorios entre otras cuestiones, como por ejemplo, el haber sintetizado el sexo y la violencia durante el tránsito adolescente, ambas cuestiones fundamentales a resolver en esta etapa a fin de establecer relaciones adultas con el sexo opuesto y resignificar la sexualidad.

Estos antecedentes pueden constituir un modelo de relación con los demás, aún si el contacto social no presenta en principio un alcance negativo, mostrando una apariencia standard de “sujeto respetable” y adaptado socialmente, sorprendiendo a todos al momento de revelarse la identidad de un agresor que nunca aparentó, ni dio lugar a sospechas de tener tales apetencias, corriéndosele así lo que Harvey Cleckey llamó “la máscara de la cordura”.

El rol de la víctima para el victimario es la de sujeto, objeto o medio para conseguir algo, en este caso, una satisfacción emocional. Para comprender esto, es necesario depurar las conductas correspondientes al modus operandi o método para la ejecución del delito, de aquellas conductas que desprendidas de la interacción víctima-victimario, solo son necesarias para cumplir la fantasía del agresor, y que, por el principio de intercambio de Lockard, deja como impronta en la escena, el cuerpo o la psique de su victima.

La prolijidad en el modus operandi, es más efectiva en aquellos delincuentes que los perfiladores consideramos organizados, incluyendo aquellos cuya conducta desviada provendría de una base psicopática y no de una base psicótica o trastorno emocional grave.

El ejemplo de un agresor que ingresa a una vivienda y en ella encuentra a una mujer sola, ama de casa y le ordena que llame a su marido al trabajo y lo haga venir a la casa con urgencia. El marido preocupado, regresa a su vivienda, se encuentra con el delincuente que procede a atar al hombre de pies y manos boca abajo sobre el suelo del living, coloca una taza con agua hirviendo sobre su espalda y le comunica que va a violar a su mujer en la habitación contigua, le indica que no se mueva, que no grite pues él vendrá a controlar si se han derramado gotas de agua sobre su espalda y de encontrarlas, los matará, luego materializa la amenaza mostrándole un arma de fuego que llevó consigo. Procede a acceder a la mujer en la habitación una sola vez y luego se retira de la escena. Notamos que el modus operandi ha sido organizado, pues refleja un seguimiento previo de estudio del estilo de vida y horario de las víctimas, un método de control con ataduras y uno de amenaza con un arma, pero la víctima real a quien el delincuente necesitó humillar no es la mujer, es el hombre, a él fue a demostrarle su poderío, a esto nos referimos cuando hablamos de huellas psicológicas y más aún de motivación principal que en este caso, no es sexual, si no más bien la accedida ha sido un medio para humillar al marido probablemente causado por la envidia. Otra de las conductas que sostienen este aspecto general de la firma, es decir la necesidad de afirmación de poder, es la taza con agua hirviendo a modo de ritual característico del agresor y que fue repitiendo con cada una de sus víctimas durante el tiempo que permaneció activo. El dejar a los maridos en paños menores, no tuvo una connotación sexual, si no más bien de modus operandi, ya esto le aseguró una huída rápida y efectiva sin ser perseguido.

Caso diferente es cuando el agresor es violento y ata, retiene, insulta o lesiona a su víctima, estas son conductas que si bien algunas como el atar, retener están orientadas al control y son necesarias para cometer el delito, el insulto y la lesión vienen a demostrar que para el delincuente, la víctima cumple el rol de objeto, revelando una motivación sádica o en algunos para reafirmar el poder, quizás, este presente también en una de las variantes conocida como la ira por venganza, que a veces es desplazada hacia una víctima desconocida.

El insulto o la lesión son innecesarias para cometer el delito, pero pasan a ser el leitmotiv para el agresor, que sin ello, la agresión no tiene sentido para él, ya que ésta es la satisfacción emocional que necesita obtener. El dualismo psique-soma no es producto de un pensamiento racional, si no que tiene un significado emocional, para muchas personas implica una suerte de lucha entre lo que sienten ser y perciben que su cuerpo refleja de ellos mismos y no les gusta, esto se observa en casos de variantes de automutilación del síndrome de Münchausen, Bulimia o Anorexia nerviosa, donde las lesiones autoprovocadas reflejan esta distorsión y no siempre rodean un borde. En el caso de agresores sexuales sádicos que mutilan a sus víctimas, hay una disociación entre “un otro” y el cuerpo que lo representa, tiene que ver con una proyección de lo que su cuerpo es para ellos mismos, y se refleja en el modo que el cuerpo de la víctima es maltratado, proyectando así, cómo debería estar maltratado su propio cuerpo. No es raro encontrar mordeduras en la víctima cuando los violadores sádicos o por ira se dejan llevar por el frenesí del momento, tampoco son extraños los actos de piquerismo que marcan zonas simbólicas del territorio corporal llegando al homicidio o a secuelas clínicas de gravedad.

Si bien en ocasiones la motivación es sexual e incluso violenta, no siempre tiene el color del sadismo, hace un par de años, escuché en las noticias el caso de un agresor sexual que seducía a sus victimas por Chat durante un tiempo aproximado de 2 meses, luego se encontraba con ellas, les invitaba un café, allí, procedía a doparlas haciendo una variante “soft” de anestesia previa de Brouardelle y las llevaba a un hotel alojamiento donde mordía sus genitales hasta sangrarlos y se retiraba de la escena. Al volver en sí las víctimas no recordaban el episodio, no experimentaron dolor al momento de cometer del delito, si no cuando volvieron en sí. Es indiscutible que el agresor tuvo una motivación sexual, pero no sádica ya que para él, no fue necesario escuchar gritos de dolor o súplicas, vemos acá como el modus operandi, nos revela que el agresor posee los conocimientos necesarios de farmacología para poder dopar a sus víctimas con la dosis justa, tomarse el tiempo necesario y sin dejar secuelas clínicas neurológicas, salvo las anatómicas que le son necesarias a él. Las 3 víctimas no tuvieron acceso carnal, pero para recrear su mundo favorito, el agresor necesitaba culminar su obra cumpliendo con la fantasía de ver genitales femeninos sangrado, lo que presumiblemente, nos haría pensar que padece hematofilia, al igual que Andreii Romanovich Chikhatilo. Se observa del mismo modo que cuenta con la habilidad suficiente para mimetizarse con el medio y premeditar el hecho. El seducir durante un par de meses a la víctima implica saber lo que esta necesita con empatía utilitaria (Marietan), pero sobretodo mucha paciencia, revelándonos que no es una persona que pierde el control antes del hecho, posee una apariencia que inspira confianza y un Modus Operandi con la sofisticación necesaria para conseguir desplazar voluntariamente a su víctima desde el punto de contacto, pasando por una escena intermedia (cafetería), finalizando en la escena primaria, es decir el hotel alojamiento donde ocurrió el hecho. Por la naturaleza sexual de su motivación, no es raro que en este caso, el agresor se lleve un trofeo que les recuerde ese momento, como por ejemplo fotografías o una pertenencia de la víctima, por supuesto esto último sin fines de lucro, si no más bien como un acto de enganche netamente psicológico. Su período de enfriamiento (Cool Off period) dada su avidez -tres víctimas en muy pocos meses- entre otras opciones, podría deberse a una sustitución parafílica.

Diferente es el caso de aquellos delincuentes que sólo buscan una pseudo intimidad con la victima tratándolas como sujetos, mientras las atacan o luego, se disculpan, no las insultan, sino que tienen la fantasía de que la víctima se enamorará de ellos cuando los conozcan “íntimamente”, esto se deriva de su motivación principal, que en este caso es la de reforzar su autoconfianza. Otros agresores, poseen distorsiones cognitivas: mientras más la víctima diga “no”, él comprende que es “sí”, muchos de ellos padecen trastornos graves de la personalidad, no siempre relacionados con la psicopatía.

A veces se refleja que la víctima es elegida por oportunidad, pero cumpliendo con un criterio simbólico que solo tiene sentido para el agresor y el perfilador. Este es el típico caso donde el agresor se lleva a modo de souvenir un objeto de su victima, por supuesto no con fines de lucro, si no más bien para rememorar el encuentro “romántico” que tuvo con ella. Puede incluso, intentar justificarse o disculparse con posteriores intentos de comunicarse con ella o dar su verdadero nombre o apodo sin proteger su identidad, incluso contarle datos de su vida. No es extraño que unos días después, merodee el lugar del hecho conmemorándolo. La conducta de estos agresores suele estar estimulada por pornografía con escenas pseudo-románticas, padeciendo voyeurismo, es por ello que al intentar implicarse en un rol activo, no cuentan con la potencia necesaria para una erección o eyaculación porque su parafilia, en ocasiones, se lo imposibilita.

La Agresión sexual por venganza, se refleja mayormente cuando el ataque es súbito y no planeado, el lenguaje es hostil y degradante hasta por demás, la fuerza física es brutal y el ataque es más bien de corta duración a diferencia de la motivación sádica que pretende alargar la modalidad de goce en este tipo de delito. La víctima si es desconocida, recibe un trato verbal sumamente violento y sucio porque en realidad, esta dirigido hacia otra persona a quien el delincuente no puede atacar, pero su necesidad psicológica le impele descargar y desplazar hacia la víctima. Estos delincuentes, al igual que los de motivación sádica, suelen poseer en ese momento, un alto coeficiente de alienación y su prognosis no es favorable y no será un único ataque, luego de su período de enfriamiento emocional.

Veamos el caso de un delincuente que entra a robar durante la noche a un negocio cerrado, allí, encuentra a una de las empleadas y la accede carnalmente, su motivación principal ha sido el lucro, el robo, pero la violación en este caso puntual es de oportunidad y no un fin en sí misma, aunque la víctima experimentó el ultraje y todo las consecuencias psicológicas que esto trae.

Los agresores sexuales que actúan en grupo buscan la aserción de poder y la unión entre ellos, generalmente el líder indica a la víctima, pero suele ocurrir que un miembro del grupo experimente empatía hacia la víctima y en algunos casos es quien confiesa el hecho. Es una característica de la masa que sus miembros manifiesten un acrecentamiento del afecto y una inhibición del pensamiento, el grupo se retroalimenta y llegan a cometer actos osados con alto nivel de crueldad, probablemente, separados, sean menos ofensivos.



BIBLIOGRAFÍA:

Rendondo, Santiago. (2008) La psicología del delincuente sexual y su modus operandi.
Freud, S. (1999) Psicología de las Masas y Análisis del Yo. Obras Completas Tomo XVIII. Argentina, Amorrortu Editores.
Ressler, R. y Shachtman, T. (2005) Asesinos en Serie. España, Editorial Ariel, Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia
Michaud, S. y Hazelwood, R. (1998) The Evil that Men Do. Estados Unidos St. Martin’s Paperbacks
Marietán, H., (2009) Curso sobre Psicopatía. Buenos Aires Editorial Ananké.
Canter D. y Youngs, D. (2005) Introducing Investigative Psychology. Reino Unido, Psychology and Law Capítulo 11.
Kepel, R. D. y Birnes, W.J. (1997) Signature Killers: Interpreting the calling cards of Serial Murderers. Nueva York Pocket Books.