viernes, 20 de marzo de 2026

LA COCINA DEL CRIMEN

 


El crimen real es más oscuro, complejo y fascinante que la ficción. Sin embargo, muchas novelas policiales cometen errores sobre cómo funcionan realmente los delitos o las investigaciones. En La cocina del crimen, los participantes explorarán la realidad detrás de un delito: cómo los delincuentes seleccionan a sus víctimas, cómo son los diversos perfiles criminales y qué ocurre realmente en una escena del crimen. Una clínica intensiva para escritores y guionistas interesados en construir villanos creíbles, investigaciones verosímiles y conflictos narrativos basados en criminología real.

OBJETIVOS: 

• Incorporar herramientas criminológicas para construir criminales psicológicamente verosímiles.

• Conocer cómo funciona una investigación criminal real para poder transformarla en material narrativo.

• Aprender las claves de cómo se trabajan realmente las escenas del crimen y las investigaciones para evitar errores frecuentes en la ficción policial.

• Utilizar la criminología como disparador de conflictos narrativos potentes.

PROGRAMA ACADÉMICO:

Clase 1 La mente del villano: Motivaciones y criminales reales. Razonamiento y rituales.

Clase 2 El investigador: Perfiles criminales. Capacidades y posibilidades de la conducta en contexto. El investigador real frente al investigador de ficción.

Clase 3 La investigación: El punto de partida. La escena del crimen. Métodos para resolver el enigma. Qué ocurre en la morgue y la autopsia

DIRIGIDO A: 

Escritores, guionistas y toda persona que tenga interés en conocer y escribir sobre el tema. 

INFORMES E INSCRIPCIONES: Aquí



jueves, 19 de marzo de 2026

ENTREVISTA EN HABLAMOS CLARO

Entrevista sobre Perfiles Criminales, Homicidios Sexuales y criminología Forense con Dr. Medrano M Mario C y a la Lic. Romina Geito, en el Stream Hablemos Claro 

 

miércoles, 4 de marzo de 2026

DIPLOMATURA EN CRIMINOLOGÍA APLICADA

 

Perspectivas prácticas y científicas para entender y abordar el fenómeno delictivo.


Del 05 de mayo al 08 de diciembre de 2026. Martes de 18.00 a 21.00 Hs.

Mis clases serán las de Perfilacion criminal aplicada a la investigación de delincuentes sexuales de menores y homicidios

Es una propuesta de formación interdisciplinaria que aborda el fenómeno delictivo desde una perspectiva aplicada, incorporando contenidos en:

* Criminología contemporánea
* Cibercriminología y delitos informáticos
* Perfilación criminal
* Psicología de la delincuencia violenta y sexual
* Prevención del delito y control social
* Enfoque de género

INFORMES al +54 9 11 2660 3030 / +54 9 11 5594 9903 o escribiendo al siguiente mail: uai.extension@uai.edu.ar en haciendo click acá





martes, 27 de enero de 2026

ENTREVISTA AL HACKER ROELOF TEMMINGH: EL CEREBRO DETRÁS DE MALTEGO

“Creo que la IA es mala para la democracia”

Una de las mentes más influyentes en la investigación criminal en el mundo digital habla con PERFIL sobre el lado B de la web. Además, revela los secretos de su creación, Maltego: la plataforma de análisis de redes que utilizan desde periodistas hasta fuerzas policiales y detectives privados.

Por Laura Quiñones Urquiza, exclusivo para diario Perfil

Conocí a Roelof Temmingh en la Ekoparty de 2010, una de las conferencias de hackers más importantes de América Latina, lleno de mentes curiosas que viven en el mundo de la seguridad informática. Desde entonces, mantenemos una amistad sostenida por la tecnología, el pensamiento crítico y, curiosamente, su ojo fotográfico: una faceta menos conocida, pero igual de afinada que su código.

Roelof no necesita exageraciones: es, sin lugar a dudas, una de las mentes más influyentes en la investigación criminal del mundo digital. Fundador de Paterva y creador de Maltego –la herramienta de análisis de redes que usan desde fuerzas policiales hasta periodistas e investigadores en todo el planeta–, su trabajo ha sido clave para transformar datos dispersos –públicos o no tanto– en información útil: para prevenir delitos, desarmar redes y, en muchos casos, salvar vidas. Nacido en Sudáfrica, desde joven sintió una curiosidad feroz por entender cómo funcionan las cosas. Y, quizá más aún, cómo pueden romperse. En ese espacio entre el código y la ética, entre la técnica y la intuición, encontró su lugar. Porque para él no se trata solo de lo que los datos muestran, sino de cómo aprendemos a mirarlos. A pesar del alcance global de su software –que ha estado presente en investigaciones de alto impacto–, Roelof siempre ha preferido mantenerse al margen del protagonismo. Su perfil es bajo, pero sus ideas llegan lejos. Y además, está su otra pasión: la fotografía. Otra forma de ver, otra forma de buscar patrones, de jugar con la luz y encuadrar lo que a simple vista pasa desapercibido. Hoy vuelve con Ubikron, un nuevo proyecto que propone repensar cómo investigamos y navegamos la complejidad digital en tiempos en que la información parece infinita, pero no siempre confiable. En esta entrevista, Roelof no solo habla de herramientas o algoritmos; habla de filosofía, de confianza, de dudas, de democracia. Y, sobre todo, de su manera tan única de mirar el mundo.

Roelof, muchos te conocemos por tu trabajo con Maltego, pero, ¿hubo algún momento específico –si es que lo hubo– en el que te hayas dado cuenta de que querías dedicarte a combinar tecnología e investigación criminal?

Para nada. La verdad es que comencé mi vida profesional en el ámbito de la seguridad informática, principalmente haciendo análisis y pruebas de penetración, también conocidas como pentesting. Para eso necesitas tener un poco de espíritu travieso, y de vez en cuando me metía en problemas por eso. Con el tiempo aprendes a ser más responsable y menos impulsivo, y descubres que las empresas están dispuestas a pagarte por intentar romper sus sistemas. Cuando fundamos SensePost (hoy conocida como el equipo de hacking de Orange Cyberdefense), no podíamos creer que alguien nos pagara por eso. Con Maltego, la herramienta tiene sus raíces en la seguridad informática. Resultó que las fuerzas de seguridad también necesitaban mucho de eso. Así que, honestamente, Maltego se creó para hackers, y ahora lo usan principalmente los cuerpos policiales.

Maltego revolucionó la forma en que hacemos análisis de relaciones e inteligencia de fuentes abiertas (en inglés Osint, por Open Source Intelligence). ¿Cómo surgió la idea? ¿Respondía a una necesidad específica o fue un experimento que fue creciendo?

El primer uso de Maltego fue para hacer un mapeo de redes, lo que en pruebas de penetración llamamos “footprinting”. Se hace para determinar el “área de superficie” de una red: se crea un mapa para saber qué máquinas o redes son más vulnerables, cuáles están olvidadas o sin actualizar. Muy rápido me di cuenta de que ese mismo principio se podía aplicar a personas y redes sociales. Ajustando algunas de las “transformaciones” –pequeños procesos automáticos dentro de la herramienta–, era fácil ver cómo se conectaban las personas entre sí. Y cómo las personas y los ordenadores estaban conectados, por ejemplo, a través de registros de dominios, direcciones IP y más. Alguien nos dijo en 2007: “Esta herramienta es buena para Osint”. Fue la primera vez que escuchamos ese término.

¿Te acordás del primer caso real en el que viste que Maltego ayudaba a resolver algo importante? ¿Qué sentiste en ese momento?

¡Sí, lo recuerdo! Pero no puedo contarte sobre él. Lo que sí puedo decir es que encontramos formas de mejorar Maltego añadiéndole datos extra, y eso produjo resultados realmente interesantes y sorprendentes que ayudaron muchísimo en casos del mundo real.

Hoy Maltego es utilizada por agencias de inteligencia, cuerpos policiales, periodistas de investigación y organizaciones no gubernamentales. ¿Cómo te sientes al saber que tu creación tiene tanto poder? ¿Te preocupa quién la usa y para qué?

Maltego, tal como viene “de fábrica”, no tiene acceso a datos que no sean públicos. Cuando se combina con datos internos o privados –como información de casos, macrodatos (también llamados big data), datos de vigilancia, filtraciones, etc.– junto con Osint, entonces sí que se convierte en una herramienta muy poderosa. Maltego nunca proporciona contexto por sí misma. No te dice por qué las cosas están conectadas, más allá del tipo de transformación que hizo el vínculo. Eso lo tiene que entender bien el analista. Así que, en ese sentido, puede ser peligrosa si se usa mal, como cualquier otra cosa. Además, desde 2018 ya no estoy involucrado con la herramienta, así que tal vez esa pregunta deberían hacérsela a los nuevos dueños, ¡jaja!

Sos una persona muy técnica, pero también hablás de los datos con un enfoque casi filosófico. ¿Qué creés que es más peligroso: la ignorancia sobre los datos o su manipulación? SEGUIR LEYENDO

sábado, 20 de diciembre de 2025

PSICÓPATAS, MUJERES ENAMORADAS DE CRIMNALES Y MENORES, ENTREVISTA A BERNAT TIFFON



Por Laura Quiñones Urquiza para diario Perfil

Bernat Tiffon es un psicólogo forense español con 25 años de ejercicio. Intervino en casos que conmocionaron a la opinión pública, no solo en su país. Habla de sus memorias en los juicios célebres, y de su experiencia, tratando de cerca a delincuentes letales. Bernat Tiffon prestó sus servicios en casos célebres como el crimen de la Guardia Urbana, el crimen de la menor de Vilanova, el doble crimen de Esplugues, el cuádruple crimen del pistolero de Olot y el doble crimen de los agentes rurales de Aspa, entre otros. Además, es profesor universitario de la especialidad en distintas universidades (Universitat Abat Oliva y en Eserp, adscripta en la Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya) y otras entidades académicas. Su investigación académica lo llevó a escribir más de veinte libros y recibir varios premios internacionales. En el área forense utiliza especialmente pruebas psicométricas objetivas y cuestionarios estandarizados de última generación para la exploración de la personalidad como herramienta diagnóstico-forense. Recientemente fue nombrado e ingresado como académico correspondiente de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), convirtíendose en el primero y único psicólogo forense en dicha especialidad en tan ilustre y centenaria entidad, cuya fundación se remonta a 1914.


—¿Por qué eligió la psicología?

—Elegí psicología por tradición familiar. Soy la sexta generación de una saga que se dedicó durante unos 300 años en el ámbito de la salud y de la sanidad: mi padre era médico neuropsiquiatra, mi abuelo era médico cardiólogo y neumonólogo, mi bisabuelo era médico cirujano pedicuro, mi tatarabuelo era médico cirujano y mi tatarabuelo era peluquero-callista-cirujano (en aquella época del siglo XIX los médicos ejercían también este tipo de profesión). En mi caso, aunque acabé Psicología, seguí la línea dinástica en la Facultad de Medicina de Barcelona, donde me doctoré por la Unidad de Medicina Legal y Forense.

—Usted es uno de los mayores referentes en psicología forense, ¿qué es lo que lo atrajo hacia esta especialidad?

—Quise dedicarme a la parte más práctica y funcional de la psicología: la forense. Yo no me formé en psicología clínica psicoterapéutica, y me decidí en el área forense para analizar las casuísticas criminales más difíciles que se me han planteado profesionalmente. Los casos en los que he intervenido siempre me han supuesto un gran reto profesional, y cada día que pasa los encargos van aumentando en dificultad. En muchas ocasiones, los abogados me solicitan encargos forenses de cierta facilidad; pero, en otras ocasiones (la mayoría), me solicitan mis servicios profesionales psicológico-forenses de una gran complejidad que requieren mi total atención y exclusiva dedicación. La dificultad, el reto, la complejidad, cuanto más sea la dificultad de intervención, es lo que hace que me motive en mi trabajo. En la actualidad, me pueden entrar unos diez casos psicológico-forenses nuevos a lo largo de la semana, y cada cual con su extrema complejidad. Y todo ello es derivado de la mejor publicidad que se puede obtener para un profesional en ejercicio libre de la profesión: el boca-oreja entre los propios abogados. Por un lado, me enorgullece haber podido alcanzar un cierto estatus profesional, pero, por otro lado, me sabe mal que deba y tenga que aplazar compromisos profesionales por no poder abarcar tanto trabajo que va entrando en el despacho profesional.

—¿Cuál es la importancia de utilizar los cuestionarios estandarizados para diagnosticar?

—Las pruebas psicométricas objetivas permiten aportar conocimientos del perfil de personalidad del sujeto de un modo más neutro y libre de interpretaciones psicológicas subjetivas de los evaluadores. Los tests y los cuestionarios, con su rigor metodológico estadístico-matemático, por el que se procura aumentar la fiabilidad del test y disminuir el error estadístico, son los que aportan más objetividad al perfil o los rasgos de personalidad del evaluado. Desde la perspectiva de la psicología forense, las pruebas y los tests psicométricos estandarizados alcanzan un estatus importante ya que se objetiva a ojos de los operadores jurídicos, lo que supone de relevante importancia para acreditar el estatus psíquico y/o mental del sujeto que ha cometido un crimen o cualquier conducta antijurídica o antinormativa.

—¿Qué grado de fiabilidad tienen?

—Cada prueba psicométrica objetiva tiene su propia historia creativa: por ejemplo, el MCMI-IV (publicado en 2018) ya lleva cuatro versiones de un mismo test publicado con anterioridad. Con cada versión realizada (y finalmente en esta última y cuarta versión), se ha potenciado la prueba con técnicas estadísticas más potentes y con la rigurosidad metodológico-investigativa necesaria con el fin de que el test sea lo más descriptivo y genuino sobre la personalidad del evaluado. Las pruebas como el MCMI-IV, el PAI, el 16PF (entre otros muchos más) tienen una amplia trayectoria académica y muchos años de tradición profesional, son pruebas acreditadamente baremadas y de aplicabilidad en el ámbito de la psicología forense.

—¿Qué valor tienen las entrevistas psicoforenses?

—Las entrevistas psicológico-forenses son necesarias e indispensables para poder analizar las dos áreas que los operadores jurídicos siempre solicitan saber para adecuar la ley a su condición psicológica, estas son: capacidad cognitiva o de entender, saber qué hace y por qué lo hace, y la capacidad volitivo-motivacional o qué le ha impulsado a hacer el acto criminológico. Ambas áreas se obtienen a través de la entrevista con el evaluado, por lo que el valor es de notoria importancia. Pongamos por ejemplo los casos de quitarse la vida ampliados, en los que el victimario también asesina a sus familiares. Una vez que el victimario se ha suicidado, carecemos totalmente de conocimiento en saber por qué ha asesinado a su familia y cómo estaba psicológicamente al momento de perpetrar los crímenes; a excepción de los casos en los que hace constar notas de suicidio justificando sus crímenes. Con este ejemplo quiero pedagógicamente ilustrar la gran necesidad que supone el celebrar la anamnesis o entrevista clínico-forense dirigida para poder saber cuáles son las condiciones psicológicas y/o psicopatológicas de base que han impulsado al sujeto a cometer el crimen.

—Fue el perito psicológo forense a cargo de la pericia en el crimen de la Guardia Urbana, un caso que conmocionó a España; tanto es así que se hizo un documental en Netflix sobre el caso y una serie. Dentro de los límites éticos, ¿qué puede compartir con los lectores sobre sus conclusiones y su experiencia?

—El crimen de la Guardia Urbana –asesinato de un agente, y los acusados fueron su pareja y el amante de ella, ambos agentes también– es un caso que se ha hablado, se habla y se hablará en el futuro. Ha tenido mucha repercusión e impacto mediático. No obstante, el crimen no tendría o no hubiera tenido tanta trascendencia mediática si no fuera porque se contextualizó en el ámbito policial y porque los protagonistas implicados eran todos agentes de la policía. Si no se hubiese contextualizado en este ámbito profesional, posiblemente no habría tanta repercusión mediática o habría salido su noticia en una esquina de la prensa, ya que lamentablemente cada día hay crímenes. El juicio por este crimen duró un mes y medio de sesiones: desde febrero a mediados de marzo de 2020. Y desde mi punto de vista personal y profesional, ha supuesto para mí un punto de inflexión y “una bisagra” en mi carrera. Antes de este caso, iba a las salas con cierto reparo psicológico preguntándome qué es lo que me van a preguntar, cómo irá el juicio y si me someterán muy agresivamente a interrogatorios hostiles. Después de mi intervención en este caso, ya accedo actualmente en las salas de Justicia psicológicamente “vacunado”, con más seguridad mental y preparado ante las disquisiciones, interrogatorios y preguntas que me plantean los distintos operadores jurídicos.

—¿Cómo fue su trabajo en la sala de Justicia?

—Durante mi ratificación en sala, declaré desde las 09.30 hasta las 15.30, durante seis intensas y maratónicas horas. La Sala Nº 1 del Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Barcelona estaba a rebosar de gente que venía de espectadora y de público a presenciar las sesiones judiciales. Se hacían colas para entrar y mucha gente tuvo que quedarse afuera porque ya no podía ocupar asientos, al no quedar más plazas libres. Yo declaré el 10 de marzo de 2020. Lo recuerdo muy bien porque cuatro días más tarde, el gobierno central de España declaró la pandemia por covid-19 y ordenó el confinamiento de toda la población en sus casas y domicilios. El juez decidió que las sesiones continuasen a pesar de la declaración de la pandemia y el confinamiento. Consideró que después de un mes y medio de celebración del juicio había que terminarlo sí o sí. Después de las declaraciones de los peritos psicólogos y psiquiatras forenses (tanto del sector público como del sector privado) en un intenso careo y debate en fuego cruzado in crescendo en la sala, quedaban por declarar los investigados. Como curiosidad anecdótica, y desde la base de la psicometría administrada en la figura psicológica de ella, se obtuvo un mismo perfil de personalidad por parte de los peritos públicos como de los peritos privados (en este caso, habiéndole yo mismo administrado la prueba a ella). El perfil obtenido sugería unos niveles de ansiedad elevados. Asimismo, y de modo contrario, no se sugería una acentuada inestabilidad psicoemocional característica de sujetos con rasgos de personalidad de base de tipo límite-borderline. Y ello lo señalo porque este tipo de sujetos son tendientes al desarrollo de una conducta promiscua y de infidelidad, conducta de la cual se la vino calificando a ella pública y mediáticamente en la prensa; pero que, medido objetivamente mediante la prueba psicológica en la figura de ella, no se desprendió compatibilidad con este tipo de comportamiento. En este sentido, creo que se profundizó en un área de la vida privada e íntima de la evaluada –desde el punto de vista mediático, incluyendo el judicial– que nada tenía que ver con la comisión del crimen.

—En las cárceles me ha tocado entrevistar y analizar la criminogénesis de delincuentes, que por lo genera, tienen trastornos antisociales de la personalidad y muy pocos psicópatas. Lo que sí abundaban eran personas privadas de su libertad por trastornos de impulsividad graves, más bien gravísimos. ¿Qué es el trastorno de impulsividad?

—Se trata de sujetos que presentan un déficit en el autocontrol de su comportamiento. No tienen mecanismos conductuales suficientes para autocontrolar su conducta y la desarrollan y la materializan sin aplicar procesos previos de reflexión, lo que les puede conducir a comportamientos totalmente azarosos y/o caóticos. Si existe consumo de sustancias tóxicas, la impulsividad alcanza un estatus más patológico, con repercusiones conductuales notoriamente más agresivas y/o más hostiles, con serias consecuencias jurídico-legales. Los sujetos con trastorno de personalidad antisocial presentan una impulsividad de base patológica y desarrollan conductas antinormativas como consecuencia de dicha base comportamental y son los que forman parte de la mayoría de la muestra de población reclusa en los centros penitenciarios (además de los sujetos con rasgos narcisistas, histriónicos y límites/borderlines). El término “psicopatía”, conocido mediáticamente por las series de televisión y las películas comerciales, forma, en la realidad criminológica, solo una parte de un núcleo concreto de sujetos internos de prisión. Estadísticamente, se tratan de unos pocos; pero pocos que sobresalen por la magnitud de su comportamiento criminal. Se trata de sujetos que presentan comportamientos agresivos y hostiles considerablemente muy extremos, de naturaleza sádica y que, en su máximo exponente delictivo, se hallan ingresados en módulos penitenciarios específicos y ad hoc para ellos. Se ha hablado, se habla y aún se hablará mucho sobre la psicopatía. Se trata siempre de un tema muy recurrente y muy estudiado por los estudiantes e investigadores académicos de la criminología y de la psicología criminal y forense. Pero es que la criminología o la psicología criminal y forense no se dedica en exclusiva ni se reduce únicamente en el estudio de la psicopatía (extremo que habitualmente se atribuye, posiblemente, por el “morbo social” y “falsamente ilusorio” que crea por inercia en la sociedad por influencia de las series de TV y películas comerciales). La psicología criminal y forense es mucho más amplia y abarca muchas temáticas. Y, más que la psicopatía, se debería estudiar cómo ciertas psicopatías permiten un mayor nivel de capacidad de adaptación en la sociedad que otros sujetos (en términos de Robert Hare). Hay muchos sujetos con rasgos prepsicopáticos (tipo narcisistas-histriónicos) en las empresas y en las familias y que, en algunos casos, acaban en asuntos criminales que se celebran y se debaten en los juzgados.

—¿Cómo se detecta en la infancia?

La infancia ya nos viene a indicar cuál puede ser la posible consecuencia de la conducta futura en la adultez. Si en la infancia no se empieza a modelar la conducta impulsiva como si de un bonsái se tratara, será previsible que en la etapa de su adultez será un sujeto asilvestrado, caótico y desordenado. Los menores con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), con trastorno del control de los impulsos, con trastorno negativista-desafiantes, o la combinación comórbida entre todos los anteriormente mencionados, pueden presentar consecuencias conductuales en la sociedad.

—¿Cómo se ve esto en los menores?

—Las conductas negativistas-desafiantes, con conductas potencialmente amenazantes-agresivas, con baja tolerancia a la frustración, que no saben postergar una recompensa y deseándola de forma inmediata “en el aquí y en el ahora”, son las bases de este tipo de comportamiento. Tuve la oportunidad, ya hace muchos años, de peritar a un menor de 14 años que, lamentablemente, asesinó a una niña de su misma edad. Ella, la víctima, estaba enamorada de él. Pero él, el victimario, no le correspondía y no sabía cómo decírselo ni cómo actuar. Sucedió que la víctima colgó imágenes de ellos juntos públicamente en las redes sociales, lo que irritó y encolerizó de modo extremo al victimario. Decidió dirigirse al domicilio de ella y, estando ellos solos en la calle –de noche y próximos a un descampado–, el victimario decidió asesinarla brutalmente. El menor presentaba antecedentes clínicos comórbidos de TDAH de naturaleza grave y trastorno intelectivo límite-borderline, lo que desencadenó ese sentimiento de baja tolerancia a la frustración y fue el detonante de la conducta patológicamente impulsiva que ejerció contra la víctima. Para mayor abundamiento en todo lo anteriormente expuesto y en nuestra sociedad actual, sea en el país que sea, se ha evidenciado la existencia de un aumento de casos de ludopatías y/o conductas adictivas, tales como en casos de apuestas por internet de sujetos con grados de ansiedad elevadísimos, con consecuencias catastróficas para la economía familiar. Y es que este tipo de población con trastornos del control de los impulsos puede suponer, pero no siempre, la existencia de un comportamiento antinormativo.

—¿Cuál es el tratamiento?

—Según el grado de afectación del sujeto se aplicará un tratamiento u otro. Suelen ser tratamientos psicoterapéuticos de base cognitivo-conductual. Si es necesario, incluso, tratamientos psicofarmacológicos a cargo de médicos psiquiatras.

—Hay algo que llama la atención de muchas personas y es la enclitofilia: las mujeres u hombres que se enamoran de criminales; los buscan ellas, al contrario de muchos casos donde ellos captan víctimas para explotarlas. ¿Qué es exactamente la enclitofilia para la psicología?

—En cuanto a la definición, se trata de un tema difuso. En principio, la doctrina psicopatológica viene a definirse del siguiente modo: la enclitofilia es una parafilia consistente en la atracción que presentan y sienten algunas mujeres por los asesinos SEGUIR LEYENDO

jueves, 4 de diciembre de 2025

EL PREOCUPANTE PERFIL PSICOLÓGICO DEL ACOSADOR DE CRIS MORENA, REVISTA PARA TÍ

 "Ese dibujo es puro caos con un solo nombre en el centro": el preocupante perfil psicológico del acosador de Cris Morena, según una perfiladora criminal

El preocupante perfil psicológico del acosador de Cris Morena, según una perfiladora criminal


Tras el allanamiento en la casa de Leonardo Lo Giudice -acusado de acosar a Cris Morena desde hace más de cinco años-, la criminóloga Laura Quiñones Urquiza analizó los objetos encontrados y explicó por qué su conducta genera alerta. El hombre deberá usar tobillera electrónica durante seis meses.

Por Florencia Bocalandro

La situación volvió a ser noticia luego del allanamiento al domicilio de Leonardo Lo Giudice, de 51 años, a quien la policía encontró merodeando repetidamente los lugares de trabajo y el hogar de . Durante este año estuvo en su estudio, la siguió en auto y llegó a esperar durante horas frente a su casa.

La justicia le impuso una tobillera de geolocalización y estricta prohibición de acercamiento, después de que se acreditaran violaciones previas a las restricciones.

Los objetos hallados: dibujos caóticos, recortes y mapas

En el allanamiento se encontraron elementos que la justicia considera relevantes:

Un dibujo caótico, dominado por un espiral y el nombre “Cris Morena” escrito en grande.

Un collage armado con recortes de los ojos de la productora.

Mapas y anotaciones sobre recorridos y lugares frecuentados por ella.

Para la especialista en Criminología, entrevistada en A24, estos elementos son parte del “mundo paralelo” que suele construir un acosador persistente. (seguir leyendo)

ENTREVISTA A LAURA QUIÑONES URQUIZA, FISP